1. Respiración diafragmática

Cuando estamos estresados, el cuerpo necesita más oxígeno y la respiración se acelera. la recomendación es hacer entre 5 y 10 inspiraciones y expiraciones abdominales, de forma lenta y profunda desde el diafragma. Toma aire por la nariz y expúlsalo por la boca, y céntrate en vaciar completamente los pulmones antes de inspirar de nuevo. 

2. Relajación muscular progresiva

Consiste en aprender a disminuir la tensión muscular realizando ejercicios de tensión, poco intensos y breves y de relajación, más largos. 

3. Visualización positiva

Dirigir la concentración en imágenes positivas y agradables, recreando situaciones que nos gustaría vivir o recordando momentos felices del pasado. Utiliza los sentidos; el olor, el tacto y los sonidos de la escena.

4. Reír y sonreír

Según Cigna, ambas acciones contribuyen a la liberación de dopamina, endorfinas y serotonina. las endorfinas contribuyen a calmar el dolor y la serotonina actúa como antidepresivo. No está claro que vaya a solucionar el problema, pero vale la pena intentarlo.

5. Yoga y pilates

Puede ayudar a alcanzar un estado de relajación que permita controlar el estrés y la ansiedad.

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