Autoestima, ¡que palabra tan trillada!

Frecuentemente nos topamos con ella, al leer un libro de superación personal, cuando asistimos a alguna conferencia de crecimiento interior, en programas de televisión donde analizan el desarrollo del ser humano etc.

En realidad ¿sabemos que significa la palabra AUTOESTIMA?

Según la Psicóloga Clínica Raquél Resines Órtiz la define como “el sentimiento de aceptación y aprecio hacia uno mismo, que va unido al sentimiento de competencia y valía personal. El concepto que tenemos de nosotros mismos no es algo heredado, sino aprendido de nuestro alrededor, mediante la valoración que hacemos de nuestro comportamiento y de la asimilación e interiorización de la opinión de los demás respecto a nosotros. La importancia de la autoestima radica en que nos impulsa a actuar, a seguir adelante y nos motiva para perseguir nuestros objetivos”.

Esta valoración que hacemos de nosotros mismos se va alimentando desde el momento que nacemos, por medio de los cuidados y la atención que proveen los padres y madres, es decir la crianza, si los padres o las personas que cuidan de los pequeños, proveen de amor, autonomía, respeto a uno mismo y hacia los demás, ponen limites adecuados ante la conducta no adecuada y muy importante existe una comunicación clara, efectiva y afectiva con los hijos esto se verá reflejado en el buen desarrollo.

También podemos alimentar la autoestima por medio de los logros de las actividades realizadas, es decir, cada vez que tenemos éxito en aquello que emprendemos nos vamos nutriendo de seguridad, enfatiza éxitos y logros

¿Qué obtuviste? ¿Qué lograste? ¿Qué tanto avanzaste? ¿Hubo retos que superaste?

Ten muy en cuenta tanto los pequeños como los grandes logros en la vida. Otro ingrediente que influye en la nutrición de la autoestima son nuestros Pensamientos, recuerda que la mente es muy poderosa y lo que uno desee o piense es lo que llegara a nuestra vida.

La Coach empresarial Ana Zabaleta recomienda: “Concéntrate en esas situaciones y date cuenta de que sí eres capaz. Si en tu vida ha habido más fracasos que éxitos, es porque en vez de aprender de los mismos, te has centrado en el pensamiento limitador de tu falta de capacidad”.

Por ultimo existe un componente estrella que ayuda a fortalecer la autoestima, llamado personalidad combinado de manera inherente con el temperamento ya que este lo traemos ya desde el nacimiento.

Se ha comprobado que desde los primeros años de la niñez se va conformando nuestra personalidad conectado íntimamente con la manera en que los demás se relacionen con nosotros, un ejemplo de esto son las Críticas que recibimos ya sea de manera positiva o negativa, las Comparaciones con los demás, todas las personas somos diferentes en cuanto al desarrollo mismo, habilidades, gustos e intereses.

Por ultimo Hacer TODO por los hijos e inculcarles nuestros propios Temores, al no permitirles que ellos experimenten y tratar de hacer uno todas las cosas por el escaso tiempo que tenemos en la rutina o por no hacer doblemente el trabajo, es muy importante en caso de equivocarse volver a intentarlo aun con los inconvenientes que esto pueda traer, se sabe que el aprendizaje por medio de la experiencia trae como consecuencia un aprendizaje mas significativo y confianza.

En cuanto a los Temores los hijos muchas veces aprenden de nuestros temores por ejemplo cuando les decimos frases

“¡no te subas ahí, te vas a caer!”, “No vallas solo, porque te pueden robar”, “Yo te ayudo con la sopa, para que no te ensucies”, “No corras porque te vas a caer”, “Yo te ayudo en la tarea para que te salga bien.”

Necesitamos aceptarnos como un todo, con límites y capacidades. Querernos sin condiciones. Sólo así sentiremos el aumento de la autoestima.

Necesitamos estimar lo mejor de nosotros y lo menos bueno, recomienda Raquél Resines Órtiz.

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